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Un nuevo informe del Observatorio del Trabajo Justo, construido con la participación de 430 trabajadores palmicultores de Guatemala y Honduras aporta información concreta para fortalecer la negociación colectiva, orientar la debida diligencia de las empresas y contribuir  al análisis de la aplicación real de los estándares laborales de la certificación RSPO.

Las certificaciones pueden establecer compromisos importantes, pero son las experiencias cotidianas de quienes trabajan en las plantaciones, las plantas extractoras y las empresas constituyen una fuente fundamental de información para comprender cómo estos compromisos se implementan en la práctica.

El informe “Entre la realidad y las certificaciones: condiciones laborales en el sector del aceite de palma en Guatemala y Honduras”, elaborado a partir del Observatorio del Trabajo Justo 2025 de CNV International, recoge directamente la percepción de trabajadores sobre contratación, acceso a salarios, libertad sindical, diálogo social, salud y seguridad en el trabajo y posibles situaciones de trabajo forzoso dentro del sector de la palma de aceite en ambos países. Su propósito no es solamente describir problemas: los datos fueron discutidos con organizaciones sindicales para convertirlos en insumos respaldados en datos actualizados para el diálogo social, negociación colectiva y el análisis de la implementación y cumplimiento de los aspectos laborales contemplados en los Principios y Criterios de RSPO.  

Para las organizaciones de trabajadores, el informe representa una fuente de información que puede utilizarse para fortalecer los procesos de negociación, formular peticiones, priorizar cláusulas de los convenios colectivos y sustentar conversaciones con empresas, gobiernos y organismos de certificación. Para las empresas certificadas por RSPO, los resultados permiten identificar, gestionar y anticipar riesgos laborales, especialmente entre trabajadores agrícolas, temporales y tercerizados, aportando una fuente adicional de información que puede complementar los procesos de auditoría y debida diligencia.

Una investigación construida desde la voz de los trabajadores.

El monitoreo se realizó entre marzo y mayo de 2025 en Sayaxché, Petén, en Guatemala, y en zonas productoras de Atlántida, Cortés y Yoro, en Honduras. Los 430 trabajadores participantes provienen de 13 empresas certificadas por RSPO: 203 en Guatemala y 227 en Honduras. La metodología utilizada permitió incorporar las perspectivas de  trabajadores directos y tercerizados, sindicalizados y no sindicalizados, así como personas que trabajan en campo, cosecha, siembra y plantas industriales.  

El salario vital sigue siendo una deuda estructural. Uno de los resultados más contundentes está relacionado con los ingresos.

En Guatemala, el 99% de los trabajadores agrícolas y el 88% de los trabajadores industriales encuestados perciben que no alcanza el salario vital calculado con referencia a la metodología del Anker Research Institute. Entre los trabajadores agrícolas encuestados, la mediana salarial del sector agrícola muestra un déficit estimado del 28%, mientras que en el sector industrial la brecha  salarial es del 19% con respecto al salario vital

En Honduras, los resultados del informe muestran una brecha menor,  pero sigue siendo preocupante: el 30 % de los participantes manifestó  recibir ingresos inferiores al salario vital rural estimado y cerca del 10 % reportó ingresos inferiores al salario mínimo. En varios casos, los trabajadores logran aproximarse al salario vital solamente mediante horas extras o bonificaciones.  

Estos resultados plantean una reflexión central para las empresas y para RSPO, sobre la relación entre la remuneración ordinaria, la jornada laboral y las condiciones necesarias para avanzar hacia un salario vital.

En el marco del criterio 6.3 sobre salario vital de los Principios y Criterios de RSPO 2024, las empresas certificadas deben cumplir actualmente con las medidas interinas establecidas por RSPO, que incluyen el cálculo y pago del salario vigente, mientras se define y confirma el procedimiento final para el cálculo del salario vital. Los resultados del Observatorio aportan una perspectiva complementaria al mostrar cómo los trabajadores participantes perciben sus ingresos en relación con los referentes de salario vital utilizados en el monitoreo.

Desde la perspectiva del informe, el análisis del salario vital debería considerar la remuneración ordinaria correspondiente a una jornada regular. Las horas extras y los bonos pueden complementar los ingresos, pero no deberían sustituir un salario base suficiente.

En el marco de  los procesos de negociación colectiva, estos datos permiten sustentar propuestas de ajuste salarial progresivo, revisión de escalas por ocupación y creación de mecanismos periódicos para comparar los salarios con el costo real de una vida digna.

Los resultados presentados en este artículo provienen exclusivamente de la información recopilada a través del Observatorio del Trabajo Justo y reflejan las experiencias y percepciones reportadas directamente por los trabajadores participantes. Por tanto, los hallazgos deben entenderse como evidencia generada desde la voz de los trabajadores mediante la metodología de monitoreo del Observatorio. Cuando se identifican posibles riesgos o brechas, estos corresponden a situaciones reportadas por los participantes y constituyen un punto de partida para el diálogo, la verificación y el análisis por parte de los distintos actores del sector.

Libertad sindical, representación y diálogo social: avances desiguales.

La representación y participación de los trabajadores puede desarrollarse a través de distintos mecanismos, incluidos los espacios de participación y diálogo existentes en las empresas y aquellos contemplados en los estándares de RSPO. El Observatorio del Trabajo Justo analiza, entre estas distintas dimensiones, de manera específica la libertad sindical, la presencia de organizaciones sindicales, la negociación colectiva y la percepción de los trabajadores sobre los mecanismos de diálogo disponibles. Los resultados que se presentan a continuación corresponden a estas dimensiones del monitoreo y no pretenden sugerir que la organización sindical sea la única forma de representación o participación de los trabajadores.

En Honduras en el 2025, el 90 % de los participantes indicó que existía presencia sindical en su empresa. Asimismo, el informe identificó la existencia de procesos de negociación colectiva activos y una mejora en las facilidades otorgadas para desarrollar estas negociaciones.

Sin embargo, los resultados también muestran oportunidades para fortalecer los mecanismos de diálogo. Solo el 40 % de los trabajadores participantes indicó conocer mecanismos internos de diálogo y, entre quienes reportaron haberlos utilizado, el 67 % consideró que estos no habían sido eficaces para resolver conflictos. 

 

Además, el 35 % de los participantes en Honduras afirmó haber observado acciones antisindicales y otro 45 % no sabía si este tipo de acciones se había presentado. Estos resultados pueden servir como insumo para fortalecer la información disponible para los trabajadores sobre las garantías relacionadas con la libertad sindical y los mecanismos existentes para plantear inquietudes o reportar posibles situaciones de represalia. 

En Guatemala, los resultados reflejan una menor presencia sindical entre los participantes: solamente el 14 % de los participantes afirmó que existía un sindicato en su empresa, y no había un convenio colectivo vigente al momento del monitoreo.  Este sindicato fue creado en el año 2025, en un contexto en el que trabajadores reportaron dificultades y posibles situaciones de represalia relacionadas con los procesos de organización sindical. Aunque su consolidación es un hecho histórico, todavía persisten reservas entre sus miembros para entablar diálogos con las empresas.

Los resultados del informe muestran que la negociación colectiva debería incorporar no solo reivindicaciones económicas, sino también garantías para la propia actividad sindical: acceso a los lugares de trabajo, tiempo para reuniones, protección contra represalias, reconocimiento de los representantes y mecanismos claros de resolución de conflictos.

Trabajar más horas por miedo al despido

El informe identifica un indicador que merece particular atención: el 40% de los participantes en Honduras y el 34% en Guatemala afirmó haber trabajado más allá de las horas máximas legales por temor a perder su empleo. Según el informe, estas situaciones fueron reportadas con mayor frecuencia por  los trabajadores que  se encontraban principalmente en empresas sin sindicatos o con mayor presencia de contratistas y trabajadores temporales.  

 

Estos resultados plantean la importancia de analizar las condiciones bajo las cuales se realizan las horas extras, particularmente cuando los trabajadores perciben que pueden existir consecuencias negativas si se niegan a extender su jornada. El informe señala que este tipo de situaciones puede constituir un indicador de riesgo que amerita mayor análisis en relación con las disposiciones laborales aplicables, incluidas aquellas contempladas en los Principios y Criterios de RSPO sobre trabajo forzoso.

Para las empresas certificadas por RSPO, estos resultados pueden servir como insumo para revisar las prácticas relacionadas con  la asignación de las metas de producción,  la  autorización de las horas extras, qué ocurre cuando un trabajador decide no realizarlas y si existen represalias explícitas o implícitas.

En el marco de una negociación colectiva, estos resultados  pueden establecer límites claros a las jornadas, sistemas de registro controlados conjuntamente, descanso suficiente, pago correcto de recargos y las garantías aplicables cuando un trabajador decide no realizar horas adicionales de carácter voluntario.

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